jueves, 5 de agosto de 2010

"En un mundo en el que, como sucede en el cruel mito de Platón titulado Gorgias, los hombres tienen constantemente ante los ojos el calendario de sus propias muertes, los nazis introdujeron un mecanismo de mínima esperanza. 'Podrás seguir viviendo si haces esto o aquello a satisfacción nuestra.' Sin embargo, lo que se pedía hacer implicaba invariablemente una decisión tan espantosa, tan degradante, que disminuía aún más la humanidad de quienes la realizaban. El padre debía optar por dejar morir a su hijo; el kapo tenía que azotar con mayor fuerza; el informador debía traicionar; el marido debía dejar que su mujer fuera, ignorante de su destino, a los hornos crematorios, so pena de ser inmediatamente seleccionado. Vivir consistía en optar por reducir la propia humanidad.
·····Kaplan analiza exactamente este mismo proceso. El del conocido juego de los pases y las tarjetas de trabajo amarillo o blancas. ¿Cuál de ellos significaba la vida, cuál la muerte? O el de entregar tres tarjetas a una familia de cuatro personas, obligando a los padres y a los hijos a seleccionar a alguien de su propia sangre para el exterminio. La esperanza burlada puede destrozar una identidad con mayor rapidez que el hambre. Pero hambre también la había, y continuas torturas físicas, y la súbita cesación de toda intimidad humana."
George Steiner. "Posdata". En: Lenguaje y silencio. Ensayos sobre la literatura, el lenguaje y lo inhumano. Editorial Gedisa, Barcelona, 2003, pág. 191.

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